|
MCTA >
Lección
Celular
EL LEPROSO
(Mr. 1:40-45).
INTRODUCCIÓN: William Barclay describe tres clases de lepra:
1) La lepra nodular o tubercular: Se origina en las coyunturas con dolores. Se
hacen manifiestas manchas que se transforman en nódulos, que crecen, se ulceran
y dan mal olor. Se pierde la voz, se hace dificultoso respirar. Lo más que dura
este leproso son nueve años.
2) La lepra anestésica: Aquí se afecta el sistema nervioso y se pierde la
sensibilidad en la parte afectada. Luego sigue una ulceración general,
acompañada de deformación. Con esta lepra se puede durar de veinte a treinte
años.
3) La lepra nodular y anestésica: Combinaba los síntomas de las dos anteriores.
En tiempos modernos la medicina alivia y sana la lepra; empero en los días de
Jesús sólo había una cura, la fe puesta en el Señor.
1) La reacción del leproso
1. Reaccionó humildemente: "rogándole" Le pidió al Señor Jesucristo de todo
corazón. Su ruego salía desde lo más adentro de su ser.
2. Reaccionó valientemente: "vino a él". Por decirlo así, violó lo establecido
por la ley, que lo mandaba a alejarse de una sociedad sana. Se arriesgó a ser
apedreado.
3. Reaccionó con fe: "puedes limpiarme". Le habló a Jesús, creyendo en Su poder
sanador.
4. Reaccionó sin importunar: "si quieres". El todo lo que esperaba del Señor era
un "sí" o un "no". Pero eso "sí" él estaba en la disposición de ser curado.
2) La reacción de Jesús
1. Jesús reaccionó con compasión: "y movido a compasión". Dios en su
misericordia se mueve a descender a lo más profundo de la necesidad humana.
2. Jesús reaccionó con valor: "extendió la mano y le tocó". Nuestro Dios es
valiente, no le temió a la contaminación. El tocó al impuro y permaneció puro;
tocó al pecador y se mantiene Santo.
3. Jesús reaccionó con deseos de sanarlo: "Quiero sé limpio". La RV - 77 rinde:
"Quiero queda limpio". El desea lo mejor para nosotros.
4. Jesús reaccionó con una prohibición: "No digas a nadie, sino ve muéstrate al
sacerdote... (para que les sirva de testimonio)". El Señor cumplía con la ley.
Todo lo que El pedía de este hombre sanado era obediencia.
3) La reacción del hombre sanado
1. Reaccionó en desobediencia: "pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a
divulgar el hecho". Jesús le encargó rigurosamente: "No digas nada a nadie". El
hombre, por su parte, "salió", y fuera de la presencia del Señor hizo como
quiso. Tuve fe para ser sanado, no tuvo fe para obedecer a Jesús.
2. Reaccionó afectando el ministerio del Señor: "de manera que ya Jesús no podía
entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares
desiertos; y venían a El de todas partes".
CONCLUSIÓN: Nuestra manera de reaccionar en nuestros problemas y
necesidades ante el Señor Jesucristo, determinará la manera del milagro. Nuestra
manera de reaccionar con obediencia al Señor Jesucristo ayudará y dará fe a
otros a creer en Dios y no callando lo que Dios a hecho, pero haciendo saber sus
maravillas a quienes verdaderamente Dios pone en nuestro camino.
Volver a LECCIONES CELULARES
|