|
MCTA >
Lección
Celular
VER COMO JESÚS CALMA LA TEMPESTAD
Lucas 8:22-25
Es encantador pensar en el Jesús durmiente. El estaba cansado, como a veces lo estamos todos nosotros. También Él podía llegar al punto de agotamiento en que es imperiosa la necesidad de dormir. Confiaba en sus hombres; eran pescadores del lago, y Jesús dejó de buena gana todo lo relativo a la travesía, a la experiencia y habilidad de sus discípulos, y se echó, a dormir. Confiaba en Dios; sabía que estaba en sus manos en el lago lo mismo que en tierra firme.
Entonces se desencadenó la tempestad. El Mar de Galilea es famoso por sus turbiones repentinos. Fue una de esas tormentas repentinas la que atacó a la barca aquel día, y las vidas de Jesús y sus discípulos estuvieron en peligro. Los discípulos le despertaron, y Él calmó la tempestad con una palabra. Todo lo que hacía Jesús tenía un sentido más que temporal. Y el verdadero significado de este incidente es que donde está Jesús, la tempestad se convierte en calma.
Vamos a ver unos puntos fundamentales en estos versículos de la Biblia para hacerlo real en nuestras vidas:
1 Para eso primero es reconocer el lugar en donde estamos Si estamos como Jesús descansando o como los discípulos en una tempestad
Si la opción es la segunda ¿Cuál es tu tempestad?
Podemos ver en el pasaje como los discípulos, aun estando con el maestro se atemorizaron de la situación que le sobrevino en ese momento, muchas veces nosotros los cristianos en una tempestad solemos flaquear y preguntarle y/o cuestionarle a Dios que nos esta pasando, ¿Por qué a mi? ¿Por qué esta situación? y en una palabra siempre dicha nuestra mayor tempestad se debe a los problemas cotidianos de nuestra vida, al cada día, en la salud, en el hogar, en la familia, los hijos, el trabajo, la economía y un sinfín de cosas, (Preguntar ¿Cuál es tu situación?) y realmente nos olvidamos que Jesús esta junto a nosotros en la barca de nuestra vida, entonces seria:
¿Podremos luchar y creer que estamos a salvo sin Jesús? La respuesta es NO, si tenemos a Cristo en nuestros corazones, en el tenemos la autoridad para auto calmar nuestra tempestad, si nuestra fe esta puesta en Cristo podrán venir fuerzas invisibles, tormenta, días grises pero si dios conmigo quien contra mi, caerán a nuestros costados y a nosotros no nos tocara, la Biblia dice en Mt. 17:20 que si tuviéramos fe como un grano de mostaza. Pero hasta que esa fe no sea puesta en marcha y como 1Pe 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Jesús le pregunto ¿Dónde esta vuestra fe? Dios nos recuerda que nuestra fe tiene que estar puesta en la roca que es Cristo, este es el tiempo en que no debemos temer porque el esta junto a nosotros, es tiempo de victoria, de expansión, de edificar, de consolidar de no temer a la tempestad y declarar tiempo de grandes cosas, tiempo de creer que de esa barca que es donde esta tu vida, Jesús esta dispuesto a intervenir y hacer un gran milagro.
Solo es cuestión de poner nuestra confianza en El y El hará.
Oración dejando toda ansiedad en Jesús.
Oración decretando que “Con Dios nunca se pierde con Dios siempre se gana” “Solo es cuestión de tiempo”. Que con El somos más que vencedores.
Volver a LECCIONES CELULARES
|